Quédate con la intención
Es una responsabilidad muy grande hablar de crianza.
Por eso creo que antes de publicar algo al respecto debo empezar por explicar que mi forma de afrontar la maternidad es ideal para mí y mis peques, y en general para nuestra familia y nuestras circunstancias. No es la única y desde luego no es la mejor para ti, tú tendrás otra forma y es igual de válida.
Coge solo lo que te sirva.
No pretendo que lo hagas diferente a cómo lo sientes, solo exponer mis vivencias, mis experiencias y que te quedes con lo que a ti sí te sirve, sin culpa, sin juicios y sin presión de ningún tipo.

Es para toda la vida.
Lo que sí pretendo es plantar en ti la semilla del cambio de mirada hacia la infancia, que le demos el lugar que se merece y que nos centremos en cuidarla. Esto no se hace de un día para otro, hay que cultivarlo, y es un proceso de cambio y aprendizaje continuo que durará toda la vida.
¿Cuál es mi intención?
Lo cuento en este vídeo y además con un ejemplo real de una situación que viví con otra mamá.
¿Me acompañas?
No estoy sola en esto, ahora tú también estás conmigo. Si te apetece conocer más acerca del acompañamiento respetuoso puedes seguirme en Instagram o curiosear el blog.
Tabla de contenidos
